XXV Aniversario del Código Deontológico. Elsa González

Foto: ©Fernando_Sanz

La presidenta de la Federación comenzó sus palabras afirmando que “el Código Deontológico reconoce la dimensión ética del Periodismo. Profesionaliza y eleva nuestra actividad. Hoy más que nunca, el periodismo es imprescindible para sostener y fortalecer la democracia. Pero, cumple su función si se ejerce con ética, solo así, el periodismo tiene sentido y legitimidad social”
El Código Deontológico se aprobó hace 25 años en Sevilla. Se estructuraron los principios éticos que había ido forjando la FAPE desde su nacimiento, en 1923.
Varias personas resultaron esenciales:
Josep Pernau, entonces decano del Colegio de Periodistas de Cataluña, que había sido Presidente de FAPE.
Juan Alberto Belloch, que era vocal del Consejo General del Poder Judicial
Manuel Núñez Encabo, redactor y promotor del Código del Consejo de Europa, que trabajó activamente en la elaboración del nuestro.
Javier Gómez de Liaño,  en aquellas fechas vocal del Consejo General del Poder Judicial.
Sánchez Traver, presidente de la Asociación de Sevilla
Antonio Prieto, presidente de la Asociación de Cantabria.
Jesús de la Serna, al frente de la Asociación de Madrid, que salvó muchos escollos para aprobarlo.
-Y Antonio Petit, con gran interés por la profesionalización del periodismo, consigue, bajo su presidencia en la FAPE, aprobar el Código.
Ahora lo asumen miles de periodistas, agrupados en 49 asociaciones federadas, 19 vinculadas y 6 colegios profesionales de Periodistas.
La Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo vela por el cumplimiento del Código Deontológico de la FAPE. Antonio Fontán configuró este órgano de autorregulación hace doce años, a propuesta del presidente de la FAPE, González Urbaneja.
No sanciona, ni cierra medios. Su reprobación es moral. Y, sin embargo, sus resoluciones resultan muy dolorosas para los medios de comunicación cuando desvelan un incumplimiento del Código Ético.
Mi agradecimiento en nombre de la FAPE a los miembros de la Comisión de Arbitraje, bajo la presidencia de Rafael de Mendizábal, por poner a disposición del Periodismo, de la sociedad, su capacidad profesional, su criterio ético y, sobre todo, su compromiso.
Destaco, asimismo, el trabajo de los patronos de la Fundación, que ampara la absoluta independencia de la Comisión. Presidentes de asociaciones y decanos de colegios de Periodistas comprometidos con la ética.
Y el plus ético que demuestran las más de cincuenta empresas periodísticas adheridas a la Fundación.
En el mundo de hoy, las redes sociales garantizan la comunicación. Pero, depende de nosotros que el periodismo garantice la veracidad de la información.
Precisamos un periodismo profesional, consciente de su poder de influencia sobre la sociedad, competente; que proyecte su sentido de la verdad, de la humanidad y de la ética; con calidad para generar criterio en la opinión pública.
Desde aquí, realizo un llamamiento a las universidades, a las facultades de Información, para que insistan formación ética. En la actualidad, el periodismo se ejerce a tiempo real. Se enfrenta a la velocidad, al sensacionalismo, a los ciberataques, a las noticias falsas que amenazan no solo a la prensa libre sino a la propia democracia.
Y a los políticos para que, en el pacto por la educación, incluyan una asignatura sobre la función de los medios de comunicación, para que los adolescentes diferencien medios de comunicación de redes sociales e información de opinión. Es esencial para una opinión pública saludable. Y que el Periodismo ejerza con honestidad su función de control al poder.
El profesor de ética de la Escuela de García Márquez, Javier Darío Restrepo, afirmó en un curso de la FAPE que si la Universidad solo enseña técnica, el periodista sale sin armas para enfrentarse a una profesión;  que, para ser digno, precisa una gran reserva interior. Fundamentalmente, conciencia.
El Periodismo se crece frente a las redes sociales si lo ejercemos con rigor.
Y el Código Deontológico es el patrimonio moral de la profesión y la clave de futuro de la democracia.

La presidenta de la Fape y el presidente de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo conversan con el Ministro de Justicia Rafael Catalá. Foto. F. Suárez